Mada

Mada, 28 años, madrileña y entusiasta del mundo del tattoo y el piercing desde pequeña, observaba este mundo desde fuera hasta que en 2016 tuvo la oportunidad de entrar de lleno. Ahora se dedica profesionalmente a hacer perforaciones y cada día espera que aparezca un nuevo reto, un nuevo trabajo que sea diferente al anterior para superarse a sí misma y mejorar cada día.